Una venta cash legal en Puerto Rico sigue el mismo proceso notarial que cualquier compraventa de inmueble. Lo único distinto es que no hay banco involucrado del lado del comprador — lo cual elimina semanas de espera.
Paso 1: Contrato de Opción de Compra
Una vez aceptada la oferta, se firma un contrato de opción donde el comprador deposita un earnest money (típicamente $1,000-$5,000) en cuenta escrow del notario. Este documento define precio, fecha de cierre y condiciones.
Paso 2: Estudio de título
El notario solicita el estudio en el Registro de la Propiedad. Aquí salen: hipotecas vigentes, embargos, anotaciones de demanda, gravámenes de Hacienda o CRIM. Cualquier carga se resuelve en o antes del cierre.
Paso 3: Documentos del vendedor
- Escritura de compra original o título registral.
- Identificación con foto vigente.
- Certificación de CRIM al día (o se paga del precio).
- Certificación de ASUME (si aplica).
- Releases de cualquier hipoteca pendiente.
- Certificación de pago de IVU sobre la venta (si aplica, en propiedades comerciales).
Paso 4: Escritura Pública de Compraventa
El notario redacta la escritura. Tanto comprador como vendedor firman en presencia del notario. En ese momento el comprador entrega el balance del precio — por cheque oficial o wire transfer — y el vendedor entrega las llaves.
Toda venta cash legítima en Puerto Rico pasa por notario. Si alguien te ofrece comprar sin escritura ante notario, corre.
Paso 5: Presentación al Registro
El notario presenta la escritura en el Registro de la Propiedad correspondiente para inscribir el cambio de titularidad. Esto puede tardar semanas o meses, pero tú ya cobraste y entregaste — el trámite registral es responsabilidad del comprador.
Costos típicos
- Honorarios notariales: 0.5%-1.0% del precio (lo paga generalmente el comprador en venta cash).
- Sellos y comprobantes: ~$2 por cada $1,000.
- Cancelación de hipoteca anterior: $200-$500.
En nuestras compras, asumimos los gastos de cierre del comprador. Tú recibes el precio acordado limpio, sin descuentos sorpresa.
Si tienes dudas legales específicas sobre tu caso, te recomendamos un notario de confianza. Cero presión, cero compromiso.




